El pasado no nos define. Tampoco puede impedirnos avanzar. Dios borra nuestro pasado por GRACIA y nos ofrece la posibilidad de emprender una nueva vida.
Es hora de emprender una nueva vida. Soltar aquello que nos impide avanzar. Es posible, no en nuestras fuerzas, sino en las que provienen de Dios. Es hora de comenzar el proceso.