Los problemas de la cotidianidad, muchos de los cuales no sabemos dimensionar y permitimos que incidan en nuestra vida emocional, están afectando la salud mental de millares de colombianos.

El Ministerio de Salud hizo la revelación al presentar la Encuesta Nacional de Salud de Colombia Mental (ENSM) 2025, producto de la auscultación de la opinión entre 12 mil colombianos.

Un alto porcentaje, más del 90%, considera que tiene una buena salud mental, aunque, reconocen, caen en desesperanza y desasosiego frente a situaciones que no deberían generar desesperación.

Sólo el 67,3 % reportó una alta satisfacción con su vida. 

Hace diez años el panorama no era muy distinto. Prevalecían la depresión, la angustia y otros trastornos.

La psicología como la psiquiatría han seguido avanzando a pasos agigantados, incluyendo aportes de múltiples disciplinas, sin embargo, la gente sigue teniendo problemas.

Les inquietan muchas cosas.

Incluso, la economía despierta preocupación. El cambio climático, también.

Los medios de comunicación nos bombardean con mucha información. La asumimos y nos preocupamos.

Entre los adultos mayores, solo el 34,1 % percibe que está envejeciendo de manera exitosa, advierten especialistas de la Universidad de Antioquia tras un estudio en todos los departamentos.

Tenemos que hacer algo, porque el Estado no será propiamente el que asuma esa responsabilidad.

ES HORA DE BUSCAR LA PAZ INTERIOR

Es inevitable que alrededor nuestro haya muchos problemas. Puede que superemos uno, pero sin duda, surgirá otro.

Pretender acabar con todo el cúmulo de problemática, es un desgaste.

En ese orden de ideas, debemos cultivar nuestra paz interior a partir de revisar si estamos dimensionando las dificultades que salen al paso.

El emperador Marco Aurelio (121-180 d.C.), uno de los filósofos más famosos de la historia, escribió:

«Si estás angustiado por algo externo, el dolor no se debe a la cosa en sí, sino a tu valoración de ella; y esto tienes el poder de revocarlo en cualquier momento

¿Le pareció interesante? Por cierto, que sí.

Los problemas no son por sí mismos quienes nos causan problemas. Tampoco las noticias graves. Lo que nos torna difícil la vida es la forma como asumimos esa realidad.

La dimensionamos y pretendemos cambiarla, aunque en la intimidad sabemos que es imposible.

Marco Aurelio descubrió y asumió en su vida ese secreto. De hecho, en sus Meditaciones, escribió:

«Hoy escapé de la ansiedad. O no, la descarté, porque estaba dentro de mí, en mi propia percepción, no afuera

Él decidió que las dificultades de su entorno no lo definían.

Cuando esas situaciones dificultosas querían robarle la paz interior, sencillamente las desechaba.

No permitía que se le convirtieran en un diálogo interno hasta llenarlo de angustia.

Sencillamente decía: “Esto no depende de mí y no me voy a inquietar por ello”.

Parece complicado, pero no lo es.

Simplemente es aprender a gestionar nuestras emociones. No permitir que nuestro entorno nos robe la tranquilidad.

Sencillamente, ocuparnos de lo que sí podemos cambiar como, por ejemplo, nuestras actitudes.

UNA PERSPECTIVA BÍBLICA

En nuestro propósito de vivir con sentido y en paz, cabe que volvamos la mirada a un libro de sabiduría milenaria. Me refiero a la Biblia.

Su lectura y aplicación de los principios que allí contienen, ha influido en la transformación de millones de personas a lo largo de la historia.

En las Escrituras leemos lo que escribió el apóstol Pablo a los creyentes de Filipos:

«No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús.» (Filipenses 4:6-7)

Otra recomendación que nos ayudará poderosamente para cultivar la tranquilidad interior, dice lo siguiente:

«La paz les dejo; mi paz les doy. No se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni se asusten.» (Juan 14:27)

Son palabras de Jesucristo, nuestro salvador.

Sus enseñanzas nos permiten distinguir entre la paz verdadera (aquella que proviene de Dios) y la falsa o temporal que ofrece el mundo (incluyendo los medios y distracciones constantes).

Es hora de tomar el control de nuestros pensamientos, con ayuda de Dios (Romanos 12: 2)

Pero algo más, hoy es el día oportuno para acogernos a la GRACIA de Dios. GRACIA es perdón de pecados para todo el que se arrepiente, pero—además—la oportunidad de emprender una nueva vida.

Jesús murió en la cruz para traernos salvación. Ocupó nuestro lugar en la cruz y vertió su sangre para limpiarnos de toda nuestra maldad.

Por su sacrificio, nos presentó santos y justos delante del Padre.

Fernando Alexis Jiménez es periodista, escritor y podcaster. Sus escritos se orientan al crecimiento en la espiritualidad.

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