Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus ojos. (Efesios 1:4 | NTV)

¿Alguna vez te has sentido como alguien invisible, un error de cálculo o alguien que llegó tarde a los planes de los demás?

Vivimos en un mundo que constantemente nos pide méritos, títulos o logros para sentirnos valiosos o "elegidos".

Pero Efesios 1:4 nos sacude con una verdad hermosa y profundamente liberadora: antes de que existieran las estrellas, los océanos, la Tierra o tus propios padres, Dios ya te tenía en su mente y en su corazón.

Su amor por ti no comenzó el día en que le entregaste tu vida; su amor es eterno, anclado en la eternidad pasada.

No fuiste una ocurrencia de última hora.

Dios te eligió en Cristo con un propósito muy claro: que vivas una vida consagrada a Él, libre de culpas, mirándote a través de sus ojos de gracia ("santos e intachables").

Tu valor no depende de lo que haces hoy, sino de quién te pensó y te amó desde antes de la fundación del mundo.

Ríndete hoy a la GRACIA de Dios, que perdona tus pecados y te ofrece una nueva oportunidad.

También es el día para que le abras las puertas de tu corazón a Jesucristo.

ORACIÓN PARA HOY

«Señor, gracias porque tu amor por mí no depende de mis méritos ni empieza en mis aciertos. Hoy elijo descansar en la certeza de que me amaste y me pensaste desde antes de que existiera el mundo. Ayúdame a vivir este día recordando que soy tuyo y que tu gracia me hace intachable a tus ojos. Amén».

Fernando Alexis Jiménez es periodista, escritor y teólogo. Sirve a Dios en la Misión Edificando Familias Sólidas y, desde el 2016, dirige el Instituto Bíblico Ministerial. @ElCafecitoconDios

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