En nuestra vida llega un punto de quiebre. El momento en que reconocemos que no sabemos para dónde vamos, que tenemos miles de problemas a nivel personal, con la familia, con los demás. Cada paso pareciera conducir al fracaso.

En medio de la soledad o el desespero comprendemos que es necesario cambiar nuestra forma de pensar y de actuar.
Ese es el punto de quiebre. Para algunos, grave. Para otros maravilloso porque es el comienzo de la transformación.
¿En nuestras fuerzas? Por supuesto que no, sino con ayuda de Dios.
Él nos ayuda en cada paso. Nos fortalece. Nos guía.
Usted no cambiará hasta que no tome la decisión. Nadie logra nada a cambio de nada. Es necesario pagar un precio. ¿Y cuál es? Decidirse. Emprender el cambio.
Pero sumamos otro elemento clave: la perseverancia.
Recuerdo la historia que leí de un hombre contagiado con la “fiebre del oro” en el Oeste de los Estados Unidos.
Se endeudó para conseguir maquinaria y, en efecto, encontró un filón de oro. Pero, en apariencia, se agotó. Y renunció. Lo que ganó lo invirtió en saldar la deuda. Y abandonó la mina.
Alguien siguió perforando y se volvió rico. Simplemente perseveró.
Igual con nuestra disposición de cambio y transformación. Nadie dice que será fácil, pero lo logramos cuando, prendidos de la mano del Señor Jesús, avanzamos un paso a la vez.
En la Palabra leemos:
“Pues Dios trabaja en ustedes y les da el deseo y el poder para que hagan lo que a él le agrada.” (Filipenses 2: 13 | NTV)
Hoy es el día para comenzar. No siga sumido en una crisis interminable. Y de paso, un cambio contribuye a alcanzar paz interior y una vida gratificante y con propósito a nivel personal y familiar.
Decídase. Este el momento oportuno.
RINDA SU VIDA A LA GRACIA DE DIOS
No podría despedirme sin antes invitarle para que se acoja a la GRACIA de Dios.
La GRACIA es la expresión del amor de Dios que no quiere nuestra perdición y por ese mismo amor, envió a Jesús su Hijo para que ocupara nuestro lugar en la cruz y, allí en el Gólgota, trajo perdón de nuestros pecados y nos aseguró la vida eterna.
La GRACIA divina está disponible para todos nosotros. Para usted, para mí, para todos.
Ábrale las puertas de su corazón a Jesucristo.

Fernando Alexis Jiménez es periodista, escritor y mg., en teología. Sirve a Dios en la Misión Edificando Familias Sólidas y desde el 2016, dirige el Instituto Bíblico Ministerial. @RevistaVidaFamiliar
